Hola, soy Cati
Soy Cati Moreno Frau, mallorquina cosecha del 83, mamá de dos adolescentes nacidas en 2011 y 2013, mamá perruna desde 2025, emprendedora desde 2015 y una persona a la que nunca se le ha dado demasiado bien eso de hacer una sola cosa.
Nunca tuve una vocación clara.
Cuando era adolescente envidiaba a esas personas que con 18 años sabían perfectamente qué querían estudiar, a qué querían dedicarse y cómo imaginaban su futuro.
Yo no tenía ni idea.
Intenté entrar en Turismo, no porque fuera mi vocación sino porque mis padres trabajaban en turismo y vivo en una isla, blanco y en botella como se suele decir, pero me quedé sin plaza.
Empecé Empresariales, pero no terminé la carrera y durante mucho tiempo tuve la sensación de que me faltaba encontrar eso: mi profesión, mi propósito, mi sitio.
Han pasado bastantes años y muchos proyectos desde entonces.
Y creo que por fin estoy empezando a aceptar que quizá nunca hubo una única cosa que encontrar.
Soy curiosa, inquieta y bastante multiapasionada, aquí asoma mi luna en Aries en casa 3 y mi energía de Generadora en DH.
Me encanta aprender, crear y empezar cosas nuevas. A veces eso me ha llevado a lugares increíbles. Otras veces me ha hecho cambiar de dirección cuando pensaba que por fin había encontrado el camino.
He trabajado por cuenta ajena. He emprendido. He creado páginas web, marcas, negocios y productos. He trabajado en marketing, me he formado en marca personal, he pasado por el mundo de las terapias energéticas, el network marketing, la afiliación y la inteligencia artificial.
He tenido proyectos que funcionaron y otros que no. He ganado dinero, lo he perdido, he acertado, me he equivocado, me he agotado y he vuelto a empezar.
Más de una vez. Como escorpiana, muerte y resurreción forman parte de mi ADN.
Y esta es la versión de mí que llega hoy a Lifestyle by Cati.
“Lo único constante en la vida es el cambio. Acéptalo, crece con él y deja que te guíe hacia la persona que aspiras a ser.”
Lifestyle by Cati nació en 2019, pero hoy significa algo diferente
Cuando entré en Ringana en junio de 2019 tuve bastante claro que mi negocio tendría que crecer principalmente online.
Así nació este blog.
Durante años estuvo muy bien posicionado en Google y hubo meses en los que llegaban hasta diez clientes nuevos gracias a personas que buscaban información sobre Ringana, encontraban uno de mis artículos y acababan comprando conmigo.
Funcionó.
Pero yo nunca he sabido dedicarme únicamente a una cosa.
Ringana convivió con mis webs, mis otros proyectos, mis formaciones y todas esas ideas que constantemente aparecen en mi cabeza. Hubo épocas en las que puse muchísimo foco en el negocio y otras en las que prácticamente desaparecí.
Y durante los últimos años Lifestyle by Cati también se quedó parado.
Ahora quiero recuperarlo.
Pero no quiero volver al blog de 2019.
Porque yo tampoco soy la Cati de 2019.
Quiero que Lifestyle by Cati sea, por fin, lo que su propio nombre siempre me permitió ser: un pedacito de mi estilo de vida.
Aquí habrá Ringana, porque sigue formando parte de mi vida y de mis proyectos. Pero también otras cosas de cosmética e higiene, hogar, alimentación, emprendimiento, las cosas que descubro y pruebo, mis cambios de opinión, mis aciertos, mis errores… y Coco. Mucho Coco.
No porque sea experta en todo ello, sino porque voy aprendiendo por el camino.
Busco información, pruebo, cambio cosas, me equivoco y algunas veces vuelvo exactamente al punto de partida.
Y quiero compartir también esa parte.
Porque mejorar algunas cosas de nuestra vida no debería exigir que primero nos convirtamos en personas perfectas.
Este es mi viaje
2007
Empiezo a trabajar en un banco
Mientras estudiaba Empresariales surgió la oportunidad de trabajar en un banco.
Entré con 23 años y terminé quedándome seis.
Durante un tiempo pensé que aquel podía ser mi camino: un trabajo estable, un buen sueldo y todas esas cosas que se supone que deberíamos querer.
Pero no era feliz.
2013
Salgo del banco. Y empieza otra etapa
Me acogí voluntariamente a un ERE estando embarazada de mi segunda hija.
Dejaba atrás seis años de estabilidad sin tener demasiado claro qué vendría después.
Por aquel entonces todavía no sabía que estaba a punto de empezar la etapa profesional que más me cambiaría.
2015
Empiezo a emprender
Comencé trabajando como Community Manager llevando las redes sociales de pymes y eventos.
Ese primer paso me llevó a conocer a Nadia Nemer y a formar parte durante varios años de los equipos de Marketing Rocks y Woman Rocks.
Fue una etapa que me permitió conocer desde dentro el mundo del marketing digital, rodearme de grandes referentes del marketing y los negocios y viajar. Esa etapa con los eventos la disfruté mucho y es algo que me arrepiento de haber dejado.
2018
Nace mi marca personal: Cati Frau
Creé mi propia marca enfocada principalmente en diseño web.
El proyecto creció. Y en septiembre de 2019 descubrí que también se puede morir de éxito: dije que sí a prácticamente todos los proyectos que llegaban y terminé trabajando sin parar. Pasé 5 días en el hospital y un mes de recuperación que me hizo reflexionar mucho.
Una de las muchas lecciones que emprender me enseñaría a base de vivirlas.
Junio 2019
Entro en Ringana y nace Lifestyle by Cati
Me hice partner de Ringana y decidí construir el negocio utilizando aquello que mejor conocía: Internet.
Creé Lifestyle by Cati para hablar sobre los productos, compartir información y conseguir llegar a personas fuera de mi círculo cercano.
El blog terminó posicionándose muy bien en Google y durante una época llegó a traerme clientes nuevos de manera constante.
Sin saberlo, estaba creando un activo digital que seguiría existiendo incluso en los momentos en los que yo dejara de prestarle atención.
2020
El mundo se para. Y yo también
Llegó la pandemia.
Mi marido entró en ERTE y yo me sentía bastante perdida profesionalmente.
Seguí buscando respuestas y decidí formarme como Consultora de marca personal con Irene Milián.
Todavía pensaba que, si seguía buscando y formándome, terminaría encontrando exactamente dónde encajaba.
2021
Mi gran crisis
Llegó un momento en el que ya no sabía quién era, qué quería ni qué estaba haciendo con mi vida.
Y esta vez la búsqueda dejó de ser solamente profesional.
Empecé un proceso mucho más personal y me adentré en un mundo completamente diferente al marketing. Me formé en Reiki, péndulo hebreo, cristaloterapia y Registros Akáshicos.
Necesitaba encontrar respuestas dentro, no solamente otro proyecto que funcionara fuera.
2022
Me alejo del marketing
Creé Mystic & Holistic, un proyecto enfocado en terapias energéticas.
En octubre me convertí en maestra de Reiki y también de péndulo hebreo.
Durante un tiempo pensé que quizá aquel era el lugar que llevaba tantos años buscando.
Pero tampoco lo era.
2024
Vuelvo al marketing. Pero de otra manera
Me di cuenta de que las terapias no terminaban de llenarme.
No quería vivir haciendo sesiones ni depender de tener una agenda llena para poder facturar.
Y regresé a algo que siempre había formado parte de mí: el marketing.
Creé Marketing con Cati, empecé a trabajar con productos digitales de reventa y marketing de afiliación y también volví a diseñar páginas web.
Al mismo tiempo, una situación personal hizo que me alejara mucho de Ringana y dejara prácticamente abandonada una parte de mi negocio que había construido durante años.
2025
La IA, un nuevo proyecto… y Coco
La inteligencia artificial entró con fuerza en mi vida y me fascinó.
Junto con el marketing de afiliación, volvió a despertar esa parte de mí que disfruta experimentando, creando y descubriendo posibilidades nuevas.
Creé un proyecto internacional con un avatar generado con IA que me devolvió mucha ilusión por crear.
Y el 26 de enero ocurrió algo que nada tenía que ver con marketing. Llegó Coco.
El perro que yo no quería terminó cambiando mi manera de entender a los animales, algunas dinámicas de nuestra familia y bastantes cosas sobre mí misma.
2026. El año de poner los pies en el suelo
PRIMER TRIMESTRE
Creé junto a mi hija mayor, Marta, Dos Lunas Atelier, nuestro pequeño proyecto de piezas de decoración realizadas con polvo mineral.
Porque, aparentemente, ni siquiera en el año en el que decido poner orden puedo dejar de crear.
Y creo que eso también dice bastante sobre mí.
SEGUNDO TRIMESTRE
Después de más de diez años emprendiendo, estaba agotada. Agotada de crear, probar, empezar de nuevo y, sobre todo, de vivir con la incertidumbre de no saber cuánto iba a facturar al mes siguiente.
Y tuve que tomar una decisión que nunca pensé que formaría parte de mi historia: volver a trabajar por cuenta ajena.
Durante un tiempo lo sentí como un fracaso.
Porque estamos acostumbrados a escuchar la historia de quien tenía un trabajo, empezó a emprender, consiguió vivir de su negocio y dejó su empleo para perseguir sus sueños.
La mía ha sido justo al revés. Dejé un trabajo, emprendí durante más de diez años y he tenido que volver a buscar uno.
Pero no he renunciado a mis proyectos. Ni a mis sueños. He decidido buscar estabilidad mientras sigo construyendo.
TERCER TRIMESTRE
Vuelvo a Lifestyle by Cati
Después de años prácticamente abandonado, he decidido recuperar este rincón.
También he decidido recuperar mi proyecto con Ringana y volver a construirlo desde un lugar diferente.
Pero Lifestyle by Cati ya no será solamente un blog sobre Ringana.
Quiero hablar de lo que forma parte de mi vida ahora: de las cosas que intento cambiar en casa, de cosmética, de productos que descubro, de alimentación cuando tenga algo que compartir, de emprendimiento, de IA, de mis proyectos y de todo lo que estoy aprendiendo desde que Coco llegó a nuestra familia.
Sin fingir que tengo todas las respuestas. Sin esconder cuando algo no funciona.
Y sin tener que elegir una sola de todas las cosas que me interesan.
… continuará
Y aquí estoy
Con casi 43 años sigo sin poder decirte qué quiero ser de mayor.
La diferencia es que cada vez me preocupa menos.
Después de tantos años intentando encontrar el proyecto correcto, el camino correcto o la versión correcta de mí misma, quizá lo que necesitaba no era elegir una.
Quizá necesitaba hacer espacio para todas.
Ahora tengo un trabajo por cuenta ajena y sigo siendo emprendedora.
Tengo proyectos que quiero hacer crecer y otros que probablemente volverán a cambiar.
Quiero recuperar un negocio que dejé demasiado tiempo de lado.
Quiero aprender a cuidarme mejor, hacer algunos cambios en casa, prestar más atención a lo que consumo, entender mejor a mi perro y seguir descubriendo cosas que seguramente todavía ni siquiera sé que me interesan.
No sé cómo será Lifestyle by Cati dentro de cinco años.
Y, conociéndome, probablemente sea diferente.
Pero esta vez quiero permitirme que sea así.
Porque esta soy yo. Y esta es mi vida, mientras sucede.
Cosas muy YO
Tengo más de 20 oráculos
Soy bastante friki de los oráculos. Empecé comprando uno y, bueno… digamos que la cosa se me fue un poco de las manos. Tengo más de 20 y sigo viendo nuevos que “necesito”.
Compro más libros de los que puedo leer
Me encantan los libros. El pequeño problema es que mi lista de libros pendientes crece bastante más rápido que el tiempo que tengo para leerlos.
También colecciono cursos
Si existe una formación sobre algo que me interesa, probablemente quiera hacerla. Tengo una lista infinita de cursos comprados, empezados y pendientes. Aprender me encanta; encontrar tiempo para integrar todo lo aprendido es otra historia.
Me fascina el Diseño Humano
Me he formado en Diseño Humano y hago lecturas. Es una de esas herramientas que llegaron a mi vida durante mi etapa de búsqueda personal y que decidí conservar incluso cuando me alejé del mundo de las terapias.
Me convertí en la persona que decía que nunca sería
No quería tener perro. Decía que, si algún día tenía uno, jamás dormiría en mi cama. Ahora Coco duerme contigo y no me importa lo que opine la gente.
Muy Escorpio y con un lado muy espiritual
Soy Escorpio y, sí, me identifico bastante con muchas cosas de mi signo. La espiritualidad forma parte de mí desde hace años. He explorado diferentes herramientas y terapias y, aunque hoy ya no me dedique profesionalmente a ellas, hay una parte de ese mundo que se ha quedado conmigo.